Primer Paso Fundamental
Más de 40 años de experiencia trabajando con familias nos han enseñado que, para todo padre, contar con una comprensión básica pero completa del desarrollo infantil, la neuro plasticidad y la nutrición es esencial para el éxito futuro de su hijo. Por eso creamos el curso Introducción al Desarrollo del Cerebro Infantil y a su Organización Neurológica, como el primer paso fundamental para comprender y guiar a los niños.

Lo que aprenderá en este curso
Evidencia con Respaldo Universitario sobre el Crecimiento del Desarrollo Cerebral Infantil
Un estudio liderado por una universidad y financiado por Comfama evaluó el impacto del programa Neuro Playground en múltiples centros preescolares y distintos grados. Los resultados mostraron mejoras consistentes y estadísticamente significativas en las habilidades motoras de los niños, su desarrollo socioemocional, la preparación para el aprendizaje y el neurodesarrollo general.
En varios centros —especialmente en Rionegro— más del 50 % de los niños avanzaron al nivel de “logrado” en indicadores socioemocionales clave. Además, los grupos experimentales mostraron un desempeño más sólido y una menor variabilidad en comparación con los grupos de control.
La investigación también encontró avances significativos en niños con discapacidad y en grupos de Primer Grado Escolar evaluados en diferentes momentos. El impacto significativo en las dimensiones motora, socioemocional y de preparación para el aprendizaje indican que Neuro Playground apoya de manera efectiva a estudiantes con diversas necesidades y contribuye a cerrar brechas en el desarrollo.
En conclusión, el estudio señala que el programa ofrece una estimulación sistemática, intencional y de alto impacto, que fortalece el desarrollo infantil en una amplia gama de edades y habilidades.
RESPONSABLES DE LA INVESTIGACIÓN
- Paola Andrea Mesa Villa – Psicóloga y Maestría en Estudios de la Infancia
- Viviana Gómez Porras – Licenciada en Educación Especial y Maestría en Educación
Medición de Resultados
La efectividad de cualquier enfoque terapéutico debe evaluarse periódicamente mediante medidas estandarizadas y validadas. Family Hope Center evalúa la efectividad de su enfoque utilizando el WeeFIM®, la versión pediátrica de la Medida de Independencia FuncionalTM (FIM®).
Tanto el FIM® como el WeeFIM® fueron desarrollados por el Uniform Data System for Medical Rehabilitation (UDSMR), basados en el modelo biopsicosocial de discapacidad de la Organización Mundial de la Salud. Ambos son instrumentos de evaluación funcional que permiten valorar habilidades esenciales en personas con discapacidades del neurodesarrollo en tres dimensiones: autocuidado, función motora y cognición.
UDSMR señala:
“Desde su creación en 1987, el instrumento FIM® ha sido ampliamente reconocido y adoptado por clínicos e investigadores de todo el mundo debido a su brevedad y confiabilidad. Una extensa base de investigaciones y estudios respalda la confiabilidad y validez del instrumento FIM®. Hasta la fecha, más de 1,300 artículos publicados respaldan el instrumento FIM®, y la investigación continúa en curso.”1
(Lea más de la investigación clínica sobre el WeeFIM® aquí).
Nuestros resultados con el WeeFIM® muestran que las capacidades neurológicas y funcionales de los niños mejoran de manera significativa a través del modelo de terapia en casa, implementado por los padres, de Family Hope Center.
Lo que dicen los padres que son médicos sobre el enfoque de FHC
Liz Strawbridge, MD
Médica en Medicina Integrativa
Después de sufrir un derrame cerebral y una meningitis severa, mi hijo de 4 años quedó con una limitación motora en el lado derecho, problemas de memoria a corto y largo plazo, dificultad para ubicarse en el espacio y retos para procesar los estímulos sensoriales. Como muchos padres que viven el trauma de tener un hijo con una lesión cerebral, podíamos ver que su corazón y su alma seguían llenos de vida y belleza.
Como médica, conocía muy bien el plan de tratamiento convencional de fisioterapia y terapia ocupacional recomendado por su excelente equipo de doctores en el Hospital Infantil de Boston. Me sorprendió ver cómo estas terapias se enfocaban en los síntomas (debilidad muscular) en lugar de ir a la raíz del problema (un cerebro lesionado). Para mí tenía mucho más sentido trabajar en crear nuevas rutas neurológicas que tratar de hacer que funcionaran las que estaban dañadas.
El seminario de 3 días, dirigido por los Newell y su equipo, fue una inmersión intensiva en el neurodesarrollo que se complementó muy bien con los datos recientes sobre la ciencia de la neuro plasticidad. Ellos utilizan mapas anatómicos y del desarrollo de las redes neuronales para evaluar en qué momento del proceso de desarrollo cerebral tu hijo sufrió una lesión, causando una vía disfuncional en esa red y que provocó consecuencias posteriores. A partir de esa información, diseñan un plan personalizado para cada niño según la secuencia específica de disfunciones neuronales, y trabajan en fortalecer la red desde el origen del problema en lugar de solo atender el síntoma que se manifiesta.
Es un enfoque completo y multimodal para la salud cerebral: optimizar la nutrición y el combustible necesarios para la neuro-regeneración, usar la fisiología de la respiración para mejorar la oxigenación del tejido cerebral, incorporar trabajo corporal y energético para reorganizar las vías neuronales, crear un programa único de estimulación sensorial y regresar a patrones motores y reflejos básicos, como el gateo, para desarrollar una base sólida que permita el mejor desarrollo cerebral posible. Como padres, no solo recibimos un plan de acción —lo cual es sumamente empoderador—, sino también esperanza, apoyo y una comunidad.
Vimos avances significativos después de trabajar con el programa durante 6 meses con nuestro hijo. Tanto su neurólogo como su neurocirujano han quedado impresionados con su progreso. El programa ayuda a que tu hijo se adapte y sea más resiliente, no solo a recibir “parches temporales” que no fomentan su potencial y evolución. Ahora he aplicado aspectos del programa con mis otros hijos, conmigo misma y hasta con mis pacientes. Estoy entusiasmada por utilizar este libro como recurso en mi consultorio y compartirlo con mi comunidad.
Madhavi Gupta Dyen, MD
Especialista en Neurología
Cuando tuve a mi hijo, sentí muchas de las cosas que sienten los padres cuando descubren que su hijo tiene desafíos del neurodesarrollo: miedo, una sensación de pérdida y, de nuevo, miedo. Si hubiera sabido entonces lo que sé ahora, el miedo ni siquiera estaría en mi vocabulario. Tuvimos la suerte de ser guiados a Family Hope Center cuando mi hijo era un bebé.
Con un diagnóstico de síndrome de Down y un cuadro muy complicado causado por un tipo raro de convulsiones, mi hijo ha ido más allá de “prosperar”. Mi hijo es extraordinario. Habla, camina, bromea, ama, lee y ríe como el dueño de su propio mundo.
Seguimos fortaleciendo su cerebro mediante su uso y con los principios del programa de neurodesarrollo que aprendimos de los Newell y de los especialistas de Family Hope Center. No existen límites para lo que mi hijo puede lograr. Atribuyo su progreso a estos principios sólidos, basados en la ciencia y la neurología, y al equipo que lo ha acompañado en este camino.
Dra. Shirley-Anne Jourdan, MD, Médico General
Sudáfrica
Llegué al curso del Family Hope Center como una madre agotada, una esposa frustrada, una académica desilusionada y una médica—no tan— profesional porque era bastante escéptica. No creía que tres días hablando de lo que yo creía que era “neuro-pseudociencia” cambiarían mi perspectiva para siempre. Llegué fuertemente armada y a la defensiva, con una carrera llena de ideas preconcebidas, argumentos, opiniones y formación en neurodesarrollo. Y, aun así, me guiaron con suavidad a dejar mis armas a un lado, sin abandonar la ciencia.
Family Hope Center tiene el corazón de Sanador que siempre he anhelado cultivar con mayor plenitud: alguien que potencia las capacidades y no se detiene ante las discapacidades. Family Hope Center se enfoca en la capacidad, no en la enfermedad; en el funcionamiento pleno, no en la disfunción; en los estímulos positivos, no solo en los tratamientos; en la alegría, no en la tristeza.
Salí de la conferencia con una alegría contagiosa al ver lo alcanzables y realizables que pueden ser los pasos hacia la sanación. La complejidad fue reemplazada por verdades claras y simples, demostraciones, testimonios y resultados. Y, aun así, me mantuvo con un profundo asombro ante lo maravillosamente complejo y perfecto que es el diseño del cerebro. Formas sencillas de experimentar lo magnífico. Fue como recibir un mapa con puntos clave y señales para seguir un camino de montaña muy empinado.
El equipo de Family Hope Center ha recorrido y trazado estos caminos a lo largo de años de investigación, experiencia y formación. Su labor pionera ha permitido que hoy cualquier padre pueda recorrer esos caminos cada día, con sus propios zapatos y en sus propios hogares. Y esos caminos llevan a miles de personas a nuevos lugares, nuevas alturas y nuevas perspectivas.
Mientras estaba sentada en la conferencia, como si estuviera en la cima de una montaña, mis ojos se fueron abriendo suavemente para comprender que Dios nos ha dado todo lo que necesitamos para sanar: el aire que respiramos, el agua, la comida, la tierra bajo nuestros pies y el amor por nuestros hijos. Y eso me dejó sin aliento. Nunca volveré a ser la misma. Y estoy profundamente agradecida de que Family Hope Center me llevara a ese precipicio donde no quería ser desafiada, y que, con una barandilla segura de evidencia y ciencia, me abriera los ojos para mirar más allá del borde hacia nuevas fronteras de esperanza.
Dr. George Goodwin, MD
Médico Internista en el Hospital Comunitario de Fort Belvoir,
Coronel del Ejército de los EE. UU. y
Exdirector de Evaluaciones de Discapacidad en la Oficina del Cirujano General
“Prólogo de Sanando el Cerebro de su hijo”
Como médico internista con más de veinte años de experiencia, mantenía un alto grado de escepticismo hacia los sistemas de tratamiento alternativos que no hubieran sido clínicamente comprobados. Obtuve mi título de médico en ‘Uniformed Services University of the Health Sciences’ en Bethesda, Maryland, y estoy certificado por la Junta en Medicina Interna.
Tuve el privilegio de servir más de veinticinco años en el ejército. Durante mi carrera, fui desplegado dos veces, atendiendo a nuestros soldados tanto en Irak como en Afganistán. También fui director médico de una instalación médica militar en Fort Eustis, Virginia. Culminé mi carrera como coronel en el Pentágono, supervisando el programa de discapacidad para nuestros soldados heridos y dirigiendo todos los estándares médicos de preparación del ejército.
Toda esta experiencia formaba parte de lo que se considera medicina tradicional.
Para mi esposa, Renee, y para mí, nuestro camino comenzó con un hijo que tenía retrasos en el desarrollo y desafíos sociales dentro de un trastorno del espectro. En los primeros años notamos que, aunque nuestro hijo crecía físicamente, tenía grandes dificultades para interactuar con otras personas en ambientes sociales normales (preescolar, la iglesia y otras reuniones). Hicimos que lo evaluaran varias veces. Sus maestros y los profesionales médicos convencionales nos recomendaron ponerlo en medicación para el TDAH, pero nunca lo consideramos una opción. En lugar de eso, buscábamos alternativas que realmente lo ayudaran a progresar. Por eso, cuando un colega en el Pentágono me habló del trabajo que Matthew y Carol estaban haciendo con sus tres hijos, me interesó, aunque con cautela. Él compartió los avances que estaban viendo en sus hijos, una perspectiva personal que pude observar de primera mano.
Renee y yo decidimos asistir a la conferencia de tres días para padres, con el fin de conocer a fondo la metodología que se aplicaba en Family Hope Center. Con un enfoque muy holístico, Matthew y Carol mostraron los cambios observables que habían visto a lo largo de casi cuarenta años de experiencia clínica. Durante ese tiempo, estudié todo el material que nos dieron e investigué toda la literatura médica que pude encontrar sobre neuro plasticidad y sanación del cerebro. Aunque aún no entendía del todo la fisiología detrás de la recuperación que ellos observaban, Renee y yo decidimos colaborar con Matthew, Carol y el equipo de Family Hope Center para ver qué impacto tendría en nuestro hijo y en nuestra familia, porque estaba convencido de que existía suficiente evidencia en la literatura y en la investigación inicial que Matthew y Carol estaban desarrollando.
Tuvimos que hacer algunos cambios en nuestra vida para integrar este enfoque holístico y lograr mejoras en nuestro hijo. Los cambios más grandes fueron en nuestra rutina (gestión de tiempo y organización del calendario) y en nuestra alimentación. Toda la familia hizo ajustes. Sin embargo, los resultados fueron indudables. Las mejoras de nuestro hijo en sus habilidades físicas, sus interacciones sociales y su aprendizaje cognitivo fueron enormes. No estaba seguro de cómo mi hijo podría desenvolverse en el mundo con las dificultades que veíamos, pero ahora estamos seguros de que no solo podrá desenvolverse, sino prosperar plenamente en su entorno.
A medida que avanzan los campos de investigación neurocognitiva, el desarrollo neural y la sanación del cerebro, es emocionante ver a pioneros que siguen trabajando junto a las familias y generando cambios reales en la vida de niños y jóvenes. Como médico y como padre, me entusiasma ver que este trabajo se publique. Es fundamental que estas perspectivas sobre la sanación se compartan.
Este libro comenzará a ofrecer una mirada más profunda sobre la aplicación de los principios que Renee y yo hemos utilizado para ver mejoras en nuestro hogar. Estos resultados clínicamente comprobados, basados en este enfoque renovado, tendrán un impacto positivo en más familias, brindándoles esperanza.
Bienvenido a Family Hope Center.
Durante más de 40 años hemos estudiado los orígenes neurológicos de las discapacidades en los niños, integrando el conocimiento de expertos de todo el mundo en disciplinas complementarias.
A medida que nuestra comprensión evolucionó, desarrollamos formas prácticas y efectivas de promover y medir la sanación y el crecimiento neurológico en los niños.
Tuvimos que aplicar todo lo que habíamos aprendido con dos de nuestros propios hijos con discapacidades, para ayudarlos a superar sus limitaciones y convertirse en los adultos independientes, equilibrados, productivos y responsables que son hoy.
Esa experiencia transformadora nos impulsó a dedicar nuestra vida a hacer este conocimiento accesible para padres de todo el mundo, para que ellos también puedan ayudar a sus hijos a sanar y desarrollarse.
Este curso es el primer paso fundamental para comprender y acompañar a los niños.
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